¿Alguna vez has saboreado el alma real del cacao? En Boutique Relieve te invitamos a redescubrir el chocolate a través del Bean to Bar. De la mano de nuestro maestro pastelero Alfredo Marrero, volvemos al origen con una técnica honesta en la que controlamos cada paso; desde la selección de habas orgánicas hasta el tableado en nuestro obrador. Es un viaje sensorial lleno de matices que dignifica la materia prima respetando a sus cultivadores.
El concepto Bean to Bar (del haba a la tableta) surge como la forma más pura y respetuosa de elaborar chocolate. No nos referimos únicamente a la técnica de recolección y trata del chocolate, sino a una filosofía que busca recuperar los sabores originales del cacao, aquellos que se pierden en los procesos masivos donde la pureza es baja y los aditivos estandarizan el aroma y el sabor. En Boutique Relieve hemos apostado por este camino, con el primer obrador Bean to Bar de Canarias.
La maestría de Alfredo Marrero da origen a este proyecto
El corazón de nuestro chocolate ecológico late gracias a la visión de Alfredo Marrero, maestro pastelero de Boutique Relieve. Su formación en pastelería, en chocolatería y sus años de experiencia junto a referentes como Oriol Balaguer le han permitido liderar una modernización profunda en nuestra tierra.
Es el propio Marrero quien, en sus viajes, selecciona las mejores habas orgánicas y variedades exóticas que hoy transformamos en nuestro obrador. Es precisamente esa búsqueda de la excelencia la que nos permite tratar con mimo la materia prima, potenciar sus propiedades naturales y ofrecer una alternativa a los chocolates industriales con sabores planos y excesivamente edulcorados.
Del haba a la tableta en cuatro pasos
El proceso Bean to Bar en Relieve es meticuloso y requiere una supervisión constante para que cada lote sea único. Este ciclo se divide en cuatro etapas fundamentales que garantizan un producto final de calidad excepcional:
- Selección del cacao: buscamos y seleccionamos granos de producción ecológica en diferentes rincones del mundo, eligiendo variedades por sus matices y perfiles genéticos específicos.
- Cribado en obrador: una vez recibidas las habas, realizamos una limpieza manual para asegurar que solo los granos perfectos entren en producción, desechando cualquier impureza o haba defectuosa.
- Descascarillado y conchado: retiramos la cáscara para obtener los nibs (fragmentos de cacao). El conchado es la fase crítica donde refinamos la pasta de cacao y eliminamos la acidez volátil. Dependiendo del origen, este proceso puede durar horas; por ejemplo, nuestra tableta de India requiere hasta 72 horas de conchado, mientras que la de Cuba se refina durante 62 horas.
- Templado y molde: finalmente, el chocolate se atempera para conseguir su brillo y textura característica antes de ser moldeado en las tabletas que llegan a nuestras tiendas.
Un mapa de sabores en constante movimiento
Cada una de nuestras tabletas presenta una pureza del 70 %, el porcentaje perfecto para apreciar la complejidad de cada región sin que el azúcar opaque las notas naturales del cacao.
Aunque nuestra selección no es fija, para así poder asegurar su frescura y excelencia, estos son algunos de los perfiles sensoriales que protagonizan nuestro surtido.
- Matices del Caribe (Cuba): chocolates que vibran con notas de madera, ron, tabaco y azúcar de caña.
- Exotismo africano (Mada): estos cacaos suelen destacar por una vibrante acidez cítrica y notas de frutas tropicales y miel.
- Tradición mesoamericana (Mexi): habas que ofrecen cuerpos ligeros con matices florales, madera y recuerdos de masa de galleta o especias chai.
- Explosión tropical (Nica): propuestas que traen recuerdos de piña, papaya y guayaba madurada al sol, con delicados finales florales.
- Carácter oceánico (Papu): un cacao con una personalidad única, marcado por notas ahumadas y de vainilla que surgen de su particular proceso de secado con aire caliente.
- Complejidad asiática (Viet e Indi): granos que sorprenden por su textura mantecosa y perfiles que van desde los frutos secos hasta el mango maduro.
Compromiso humano
El modelo Bean to Bar no solo mejora el sabor, sino que dignifica la cadena de suministro al establecer una relación directa con las personas que cultivan, fermentan y secan el cacao en origen. En Relieve, entendemos que si la fermentación en la plantación no es correcta, el chocolate no alcanzará la excelencia, sin importar cuánto cuidado pongamos en el obrador.
Por ello, colaboramos con proyectos que apoyan a pequeños agricultores, garantizando que el cacao sea de comercio justo y sostenible. Al elegir nuestras tabletas, además de disfrutar de un sabor incomparable, apoyas un sistema que respeta la biodiversidad y la labor humana detrás de cada haba.
Redescubrir el chocolate supone volver a los sabores que cuentan historias, supone valorar el tiempo de elaboración lento y, sobre todo, disfrutar de la pureza en cada onza. Te esperamos en tu Boutique Relieve más cercana para redescubrir el auténtico sabor del chocolate. ¿Te unes a este viaje sensorial?





